La familia que conformamos la granja actualmente está formada por Mike y Vanessa, que son los dueños de la granja, Helen que es una amiga de ellos de toda la vida que ahora vive aquí, Lora, una chica alemana que está un año por NZ con la working holiday visa (un visado de trabajo temporal), y nosotros. Como buenos españoles, ya hemos hecho cantidad de elucrubaciones acerca de sus vidas, provenientes de nuestros diversos cotilleos/mojeteos.

De modo que por ejemplo, a Vanessa, como la vemos que lleva unos horarios muy raros de acostarse y puede llegar a meterse en la cama varias veces durante el día y además fuma a escondidas de Mike, le hemos adjudicado una enfermedad terminal o en su defecto un embarazo de alto riesgo por su avanzada edad a la hora de gestar. Es por ello que Helen, amiga de la familia de toda la vida, se ha venido con ellos a vivir, para cuidarla y estar con ella en sus últimos días. Mike, triste y destrozado, busca consuelo en la joven y guapa alemana Lora, la cual, aburrida de los fríos e imberbes germánicos ha cruzado la mitad del mundo en busca de los fuertes brazos de un rudo y acogedor granjero neozelandés. Problablemente esto sea lo más alejado de la realidad, ya que son una familia de lo más feliz y sana, pero ¿y lo que mola cotillear/mojetear?
Pues bien, a pesar de estar tan lejos, no quisimos dejar pasar la oportunidad de comernos nuestra paellaca dominical al estilo de las de El Azafranar y los de siempre. Así que, como además daba la impresión de que teníamos que hacerle algo "typical spanish" a nuestros compañeros, y lo de torear ovejas no les hizo mucha gracia, pues nos pusimos a hacer la paellaca. Las materias primas eran lamentables, especialmente el recipiente donde la hicimos, de hecho tuvimos que hacer dos, lo cual por otro lado nos sirvió para hacer una cada uno y así poder batirnos en una competición de paellas en las que el jurado serían los ilustres kiwis de la granja.

El resultado : Lora no tuvo wevos de emitir un voto, seguramente cohartada por la presión a la que se vio sometida y por la importancia de lo que había en juego. La bautizamos como Switzerland (Suiza). Vanessa emitió un voto hacía la paella de Antía (creo que su enfermedad terminal la ha dejado sin sentido del gusto ni del olfato) y Mike y Helen hacia la mía, con lo que soy el campeón mundial de paellas a la neozelandesa!! Tengo que decir que la de Antía estaba mejor, pero estos kiwis no entienden de paellas.

En cuanto a nuestro capítulo furgonetil, nos habíamos quedado en la vuelteciglia que dimos por los caminos cabreriles con todo tipo de fauna (salvo kiwis, que hay que decir que son chungos de visionar). Desde que llegamos a NZ hasta el dia de marras, apenas habíamos descansado realmente, con lo que decidimos descansar esa tarde. Lo único que íbamos a hacer era dar un plácido paseíto con la furgo hasta Kaikohe (a 10 kms de la granja), hacer recados varios, entre otros adquirir la kiwitarjeta SIM para evitar estar incomunicados y poco más. Descansar...JA! que ilusos! La furgo decidió vengarse de la caña que le dimos el dia anterior (the day before), y dijo que hasta ahí habíamos llegado cuando ya volvíamos hacia la granja con el pensamiento puesto en el sofá. Cabreos varios, patadas al aire,..., especialmente cuando nos dimos cuenta de que vale, si, ya teníamos móvil para llamar a la asistencia en carretera..pero, ¿donde estaba el número? Pues en la granja, con los pollos, patos y demás animales. Vale, no nos preocupemos, ¿qué tal el múmero de teléfono de Mike y Vanessa? Nada, con los pollos también...
Entre tanto pensamiento inútil, paró un tipo en la carreteta (pero literalmente en medio de la carretera) que nos dió el teléfono de asistencia con la compañia que tenemos contratada (debe ser la única en NZ, todo el mundo la tiene). Pero nos comentó que seguramente pararía algún mecánico en el tiempo que esperásemos a la asistencia. No le hicimos ni caso, pero en efecto un kiwi majete mecánico paró pasados apenas 3 minutos. Flipados nos hallamos, pensando que quizás el tipo que paró previamente era vidente (y no porque tuviese dos dientes..) o que quizás Kaikohe era el pueblo de los mecánicos. El kiwi majete mecánico encontró el problema (the problem), pero no supo decirnos si el motor estaba dañado (o no lo supimos entender..). Cuando llegó el mecánico de la asistencia aquello parecía una orgía de mecánicos y llaves inglesas. Finalmente el kiwi mecánico de la asistencia se quedó con la furgo esa noche y nos dijo que al día siguiente nos podría decir si la furgo estaba para la chatarra o si podíamos seguir viajando con ella. A día de hoy la furgo sigue dando caña y montando colas en las carreteras. ¡Bien por ella!

Y bueno, decir que no nos hemos olvidado de los objetivos que nos marcamos, de hecho el más importante ya está conseguido y es que Antía ya ha dejado de fumar!!! (lleva más de una semana). Aquí una foto de su último cigarro, al cual le dio caladas estratoféricas...
También fuimos al musical de 'We will rock you' en Londres, aunque ese objetivo no tiene mérito ninguno, ya que es un espectáculo alucinante, especialmente si eres fan de Queen ;).
Y añadimos a la lista los objetivos que nos habéis propuesto como el de Carol de intentar escribir lo más posible en el blog, el de Xavi de ir a Te Anau a pedir disculpas por el lamentable comportamiento de nuestros compatriotas (http://noticias.terra.es/2010/mundo/1022/actualidad/tres-espanoles-castigados-en-nueva-zelanda-por-defecar-en-la-calle.aspx), el de Richal de vocear en la plaza mayor de Auckland (ese es fácil), y Carras, decirte que te busques un buen tatuador en el Raval, que te veo con Rouco Varela toda la vida en el culo, (y gracias por tu motivación ;) y a Rocío decirte que el Koala se llamará furrulito por supuesto!!
Enjoy the bridge! (¡disfrutad el puente!)
Kia Hoahai!