Ya hemos dejado atrás la primera granja. Ha sido una experiencia de lo más enriquecedora con los pollos, las plantas y los patos y la familia que nos ha acogido.

Una plácida mañana primaveral, estábamos cada uno de nosotros con nuestras tareas, arreglando jardincitos, dando de comer a los animales y dándole a la guadaña, cuando Mike nos llamó con su voz celestial. Por las intrucciones recibidas del angelical granjero, parecía que íbamos a jugar al escondite con los patos. ¡Vaya, estos granjeros saben divertirse!, pensamos para nuestros adentros. Así estuvimos un rato, detrás de los patos como unos gilipol..., la parejita feliz (nosotros) y Lora, la alemana, hasta que el juego terminó. Y bien, el escondite de los patos terminó en las manazas de Vanessa y en el filo del hacha de Mike, bajo la atenta mirada de Helen, y con el sonido de fondo de las grandes arcadas de Lora provocadas por el sangriento y despiadado espectáculo que presenciamos. Asi quedo el lugar de los hechos...
Una plácida mañana primaveral, estábamos cada uno de nosotros con nuestras tareas, arreglando jardincitos, dando de comer a los animales y dándole a la guadaña, cuando Mike nos llamó con su voz celestial. Por las intrucciones recibidas del angelical granjero, parecía que íbamos a jugar al escondite con los patos. ¡Vaya, estos granjeros saben divertirse!, pensamos para nuestros adentros. Así estuvimos un rato, detrás de los patos como unos gilipol..., la parejita feliz (nosotros) y Lora, la alemana, hasta que el juego terminó. Y bien, el escondite de los patos terminó en las manazas de Vanessa y en el filo del hacha de Mike, bajo la atenta mirada de Helen, y con el sonido de fondo de las grandes arcadas de Lora provocadas por el sangriento y despiadado espectáculo que presenciamos. Asi quedo el lugar de los hechos...Creo que lo más importante que me llevo de la granja, por encima de experiencias personales, habilidades granjeriles adquiridas, etc, etc... es el haber visto al fin 'La princesa prometida'. Después de la insistencia de algunas personas a verla, tenía que ser en las antípodas donde escuchase aquello de 'My name is Iñigo Montoya, you killed my father, prepare to die...'.
Dejamos muy buena gente en esa granja, parecen una familia de verdad, a pesar de sus enfermedades terminales, sus frustaciones y escarceos amorosos. Apenas nos dejaron irnos, se quedaron rotos, entre lloros y sollozos nos reconocieron que sus vidas volverán a ser grises y tristes sin nosotros dos, que con nosotros han conocido la felicidad absoluta. Nos suplicaron que nos quedásemos allí, pero teníamos que marchar, y seguir repartiendo felicidad y alegría a los granjeros (y mecánicos) de éste pais.
Y ahí vamos, moviéndonos hacia la parte sur de la isla Norte. Por el camino decidimos pasar el finde en Auckland, ciudad que los primeros días no pudimos disfrutar del todo por haber estado liados con la adquisición de nuestra furgo e intentando superar el jetlagaco. Es la ciudad más grande de NZ, con un millón de habitantes (de los 4 que tiene el país), aunque no la capital, que es Wellington. Tiene el edificio más alto del hemisferio sur, la Sky Tower, y se le llama la ciudad de las velas por la cantidad de barcos de ellas que hay en el puerto. De hecho, es la cuidad origen del Emirates Team New Zealand de la Copa América que gano en las ediciones precedentes a la de Valencia.
Aquí se viene celebrando la navidad al menos desde que llegamos, a finales de noviembre, ya que ese primer fin de semana fue la cabalgata de Santa Claus (un mojón por cierto), y éste nos coindidió con una fiesta en el Albert Park también de Navidad. Hay que decir que aquí la Navidad marca el inicio de las vacaciones de verano y que quizás por ello la gente esté más contenta estas fechas.
Aquí se viene celebrando la navidad al menos desde que llegamos, a finales de noviembre, ya que ese primer fin de semana fue la cabalgata de Santa Claus (un mojón por cierto), y éste nos coindidió con una fiesta en el Albert Park también de Navidad. Hay que decir que aquí la Navidad marca el inicio de las vacaciones de verano y que quizás por ello la gente esté más contenta estas fechas.
Para culturizarnos un poquillo después de tanto gañanismo en granjas, nos dió por ir a un museo. Allí hemos aprendido cosillas como que Auckland está sobre un campo de volcanes, alguno de ellos activos, que los
maoríes se ponen mu feos cuando quieren, y que los kiwis (los pájaros) no tienen alas porque en su día no las necesitaban, ya que antes de la colonización de los ingleses (siempre los ingleses) no había gatos ni perros, depredadores actuales de éstos. Desde que llegaron los chinos aquí, han desaparecido los gatos...
maoríes se ponen mu feos cuando quieren, y que los kiwis (los pájaros) no tienen alas porque en su día no las necesitaban, ya que antes de la colonización de los ingleses (siempre los ingleses) no había gatos ni perros, depredadores actuales de éstos. Desde que llegaron los chinos aquí, han desaparecido los gatos...
Hay que decir que antes de llegar a Auckland paramos un momentillo en Martin Bay, cerca de Warkworth, a pegarnos un pequeño baño, el cual no queremos perder la oportunidad de compartirlo con vosotros. Ha sido nuestro primer baño en el Pacífico, que baña la costa este kiwi, siendo el mar de Tasmania el que baña la costa oeste.
Y bueno, ahora que he podido quitarle el blog de las manos a Jaime jeje, agradecer a todos los que me habéis animado en mi decisión de dejar de fumar!
Decir a los de siempre que nuestra franquicia del Azafranar se llamará el Kiwar, como no podría ser de otra forma.
Laura, no veas la de chupitos hay aquí para tu colección, nos va a costar decidirnos!
Lucas, nos acordamos mucho de ti cuando vamos por estas carreteras curvadas y lo que disfrutarías aquí con tu motaca!
Txokas, no vamos a entrar a desmentir rumores acerca de nuestra vida privada, y lo de Master Conachas creo que quedó bastante claro en la boda de Alba y Pako.
Kia Ora!


Estos kiwis están locos!! Cómo le dejan a Jaime una guadaña?
ResponderEliminarGenial relato de vuestros últimos días en la primera granja! Seguro que habeis dejado huella y su vida nunca volverá a ser lo mismo sin vostros ;).
ResponderEliminarQué envidia veros disfrutando del Sol y de las aguas del Pacífico. Aunque es cierto que en Valencia para las fechas que son no nos podemos quejar.
Por cierto, en la foto con el maorí no sé quién da más miedo de los tres. Madre mía que caretos XD. (Ese betis).
En fin, seguid así que os vemos estupendamente por aquellos lares. Y no dejéis de contarnos cosillas, que nos lo pasamos muy bien leyendo el blog!
Kia Ora!
Impresionante el Jaime con la Guadaña, que dominio!!
ResponderEliminarTranquilo que para cuando vuelvas a España tienes la de la chinera a tu disposición.
Menos mal que os habéis ido de esa granja, están locos, sólo hay que ver la foto con la caja manchada de sangre...
El mahorí impresiona, pero Jaime también tiene su puntillo, no?
Ya lo creo que me gustaría estar en esa isla con la motaca haciendo curvas, y lejos de este país de mi....
Disfrutad chicos, y no dejéis de contarlo!!
Holaaa!! Nos alegramos de saber de vosotros!! Estabamos un poco preocupados ya...Bueno, nos alegramos de que lo paseis tan bien; aquí estamos todos muy bien. El relato: buenísimo. Seguid así. Besos.
ResponderEliminarPako y Alba
Has visto la princesa prometida? Que vergüenza?
ResponderEliminarJaime!!! Ya he hablado con Canal Sur, y van rumbo hacia vuestra granja para hacer el primer capítulo de béticos por el mundo!!!! Les ha encantado tu foto con el maori,...quieren utilizarla como cabecera del programa!!!!! ;)
ResponderEliminarSeguid disfrutando de la experiencia!!!!!
Un abrazote
JV
No vamos bien Jaime. Aun no te hemos oido vocear y lo peor de todo "¡¡¡ y que peazo levantá le podias haber hecho al maori ¡¡¡
ResponderEliminarHabrá que hacer un planing con lo de las casas rurales un Domingo al Kiwar y otro al Azafranar. Seguid estando bien. Saludos de Jorge y Aroha.